Secuestro aéreo en nombre de Dios
¿Delirios mesiánicos o fanatismo religioso?
La sorpresa de saber que el vuelo 576 de Aeroméxico, un Boing 737 con ruta Cancún-México D.F. había sido secuestrado mantuvo a millones de mexicanos al borde de la TV, radio e Internet para saber cómo terminaba este caso. La sorpresa llenó más aun a todos al saber que el secuestrador solitario era un autodeclarado ministro evangélico y de hecho, conocido en los círculos cristianos como Josmar.
José Mar Flores, boliviano, excriminal y exdrogadicto, se dedicaba desde hace años al ejercicio de la disertación y enseñanza de la Biblia, siendo hasta hace poco un ejemplo para muchos evangélicos por la diferencia de su vida como criminal con la reciente forma de vida como cantante y ministro cristiano.
Josmar creyó que el día del secuestro estaba relacionado con un evento cataclísmico puesto que al ser calendarizado como 09-09-09 se podía girar y leer 666, número relacionado popularmente con el mal. Esto lo llevó a buscar una manera de hacerse notar para dar un mensaje que consideraba divino: el de orar para evitar un terremoto en la ciudad de México.
Es de aclarar que en la capital de nuestro país los movimientos telúricos violentos se presentan de manera cíclica alrededor de cada 25 años. Un terremoto, el que derribó al “Ángel de la Independencia”, sucedió el 28 de julio de 1957; otro que todavía tenemos en la memoria, ocurrió el 19 de septiembre de 1985; es por eso que desde hace 10 años se está observando con más atención la actividad sísmica en el D.F. Por tanto ‘profetizar’ un terremoto en dicha zona sísmica es acertado y sencillo. De tal modo se han pronunciado muchas personas, por ejemplo, Laura Gurza, Coordinadora General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, que desde 2007 viene recordando que la capital mexicana debe estar preparada para un sismo de grandes proporciones.
El caso es tan extraño que la gente de la calle piensa en una posible prefabricación del secuestro por parte del Gobierno Federal, el cual, dicen los rumores, está ávido de casos de urgencia que respalden sus acciones de seguridad.
Lo que sí es un hecho, es que las acciones de Josmar han dañado la imagen de las denominaciones evangélicas, porque ha sembrado la imagen de un pastor que actúa impulsivamente y sin razón, llevado por su interpretación personal del mensaje de Dios.
En entrevista, el Pastor Vicente Castillo, de la iglesia Smirna en Coatepec nos dice: “La verdad, un pastor ordenado por su denominación y portador de un mensaje de paz nunca actuaría en contra de los principios de Dios, ni pondría en riesgo la vida del prójimo como en lo sucedido. Su actitud dista mucho de lo que es una persona normal y refleja la alteración por las drogas que consumía en su vida pasada.”
Es importante aclarar también lo sucedido para que la creencia popular de prefabricación del caso sea desechada de ser falsa y se castigue a quien corresponda.
Popularity: 5% [?]
No Comments